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10 de abril de 2026

Compró un coche de subte que era chatarra y lo convirtió en una casa de fin de semana dentro de un barrio privado de Canning

Curiosidades Ferroviarias

Juan Iriarte remodeló por completo un coche de subte que llevaba cinco años abandonado en un predio del partido de Pilar, donde venden objetos de demolición. La odisea de su traslado, el permiso que tramitó para montarlo en su lote y las fotos del antes y el después del proyecto

En un barrio privado de Canning, donde la mayoría sueña con casas modernas y construcciones tradicionales, Juan Iriarte eligió un camino completamente distinto: convertir un viejo coche de subte, abandonado y vandalizado, en una casa de fin de semana para su familia. Lo que para muchos era chatarra sin destino, para él fue el punto de partida de un proyecto tan desafiante como original.

Juan tiene 47 años, nació en el partido bonaerense de Ayacucho y desde hace varios años vive en el barrio porteño de Almagro, en un PH, junto a su esposa —con quien lleva 18 años de matrimonio— y sus dos hijos: un adolescente de 14 y una nena de 12. Trabaja como inspector de Medio Ambiente en el Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, una profesión que, de alguna manera, dialoga con su proyecto: reutilizar, resignificar, darle nueva vida a algo descartado.

La historia de esta aventura empezó en 2020, en pleno encierro. “Estábamos todo el día con el teléfono, no había mucho más para hacer”, recordó. Entre promociones y publicidades que aparecían sin parar, una captó su atención: “Lotes en Canning, accesibles y financiados”. Era el barrio Estilo Campo, un desarrollo incipiente, casi vacío, donde todo estaba por hacerse.

La decisión fue rápida, casi impulsiva. “Lo charlé con mi mujer y decidimos invertir 8.500 dólares por un terreno de 10 metros de ancho por 30 metros largo”, contó. El problema vino después: ¿qué hacer con él?

En aquel entonces el barrio todavía no tenía prácticamente nada. Apenas algunas construcciones en marcha. Y levantar una casa tradicional, desde cero, implicaba costos muy elevados que ellos no podían enfrentar. “Solo para hacer las bases necesitábamos un presupuesto altísimo, así que empezamos a buscar otras alternativas”, admitió.

Primero miró casas container. Después silos reciclados. Y siguió con estructuras metálicas. Luego, el algoritmo hizo el resto. “Me apareció una noticia de una subasta de antiguos coches eléctricos de la Línea B del subte porteño, realizada en 2016. Le seguí el rastro y descubrí que esos coches habían sido comprados por una empresa llamada Hierro y Ruedas, y los contacté”, recordó.

Del otro lado del teléfono, la respuesta fue tan simple como inesperada: “Sí, los tengo acá. ¿Querés pasar a verlos?”. El “acá” era un predio en Pilar. Un depósito de chatarra que, según Juan, es “una juguetería para quien le gustan las cosas raras”. Entre piezas antiguas, estructuras y objetos de demolición había cuatro coches disponibles.

“Estaban muy deteriorados, vandalizados, sin vidrios, grafitados. Pero tenían una estructura sólida y potencial. Solo les faltaba un poco de cariño”, señaló Juan, quien al iniciar la negociación para su compra no pidió rebaja en precio sino solo una condición: que le entregara el vagón con todos los vidrios.

El pedido tenía lógica. No era solo una cuestión estética: los vidrios eran el primer paso para cerrar el espacio, protegerlo y empezar a pensar en la transformación. La respuesta fue inmediata y sin vueltas. “Sí, ningún problema”, le dijeron. Para ello, tuvieron que sacarle los vidrios a los otros tres coches y colocarle los faltantes al que había elegido Juan.

Tras acordar el pago de $700.000, se presentó otro problema: el traslado de Retiro a Canning. Sin embargo, también pudo sortear ese obstáculo gracias a la buena predisposición de Javier, el dueño de la empresa, quien se comprometió a hacerse cargo de la logística.

Cuando ya estaba todo acordado y solo faltaba el traslado del coche al barrio privado, surgió un nuevo impedimento. “No podía llevar el vagón destruido tal como estaba a un barrio privado que estaba en plena etapa de comercialización. El desarrollador me explicó que no podía llevar ese gigante porque iba a espantar a los potenciales compradores”, contó. Y así fue como tuvo que apelar a la ayuda de Javier otra vez.


“Le pedí permiso para restaurarlo por fuera y pintarlo en el mismo predio donde estaba, y Javier aceptó sin objeciones”, afirmó. Incluso le abrió las puertas en días feriados para que pudiera trabajar tranquilo. Así fue como Juan pintó el vagón a la intemperie, dándole una “primera capa de dignidad con un color gris oscuro, usando un barniz con terminación óxido”. Además, aprovechó para retirar los asientos, los compresores y todo el equipamiento, dejando el interior completamente vacío.

El momento del traslado fue otra aventura ya que el coche tenía que cruzar gran parte del conurbano bonaerense, por la ruta 6. “El camionero me dijo que iba a llegar en una hora cuarenta y tuvo razón, a pesar de mi incredulidad. Yo salí con mi auto, pero agarré por Panamericana, General Paz y luego la Ricchieri, y terminé alcanzando al camión en el camino”, recordó.

Una vez en el lote, dos grúas levantaron el coche y lo apoyaron sobre durmientes. Finalmente, el 5 de agosto de 2021 la estructura estaba instalada en su lugar definitivo. En ese momento, el barrio era casi un desierto. Apenas dos casas en construcción. No había nadie viviendo.

La transformación llevó unos tres meses. “Contraté a un carpintero para realizar las divisiones internas, con puertas incluidas; y a un electricista que se encargó de cablear todo el coche, ocultando completamente las instalaciones entre la chapa exterior y el revestimiento interior. No quedó ni un cable a la vista”, destacó Juan. La instalación de agua fue obra de un amigo. Luego vinieron los pisos, los detalles y el armado final.

El resultado es sorprendente: en un espacio de 18 metros de largo por 2,63 de ancho, Juan logró diseñar una casa funcional para toda su familia. La clave fue un pasillo de 80 centímetros que recorre el coche, permitiendo acceder a cada ambiente sin tener que atravesar otros espacios. Primero está el baño, que tiene una ducha escocesa. Luego, los dormitorios de los chicos, compactos pero funcionales, con cuchetas; al final, el dormitorio principal, que es el más amplio.

El sector social ocupa casi la mitad del vagón: cocina, comedor y living integrados. Allí hay una mesa para seis personas, un sillón de tres cuerpos (que además es sofá cama), una mesa ratona y la televisión. La cocina está cuidadosamente diseñada para ocultar los elementos menos estéticos: termotanque, horno eléctrico, microondas. Quedó todo integrado y prolijo”, remarcó.

La climatización combina equipos frío-calor y una estufa moderna en el living. Y pese a tratarse de una estructura metálica, el aislamiento funciona mejor de lo que muchos imaginarían.

Por fuera, Juan construyó con sus propias manos una galería tipo deck, que funciona como andén, acceso y espacio de estar. Allí también hizo la parrilla, pieza clave de cualquier casa de fin de semana argentina. Y a los pocos días de instalar el vagón, sumaron una pileta.

Hubo pruebas y errores. “En un momento decidí cambiar el color del vagón con un revestimiento texturado naranja. Pero no funcionó. La estructura tiene cierta flexibilidad y el material se resquebrajó. Así que hace dos años volví a pintar de color gris con una membrana líquida, logrando un resultado duradero”, contó Juan.

El vagón conserva muchos elementos originales. Las ventanas, por ejemplo, siguen siendo bipartidas y se deslizan hacia arriba o abajo. La puerta principal es la misma del subte, con su sistema corredizo que se introduce en la pared. Incluso conserva repuestos: varias puertas internas que, aunque no están habilitadas, podrían volver a funcionar.

Hay también una historia detrás de esa estructura: “Los coches son de 1957, fabricados por Mitsubishi, y llegaron a Buenos Aires en los años 90 desde el metro de Tokio. Los japoneses hacen las cosas bien”, dijo Juan, admirando la calidad de la tornillería y los materiales, que siguen funcionando décadas después.

Hoy, la casa se usa principalmente en verano. Los fines de semana largos, o cuando el clima acompaña, la familia se escapa de la ciudad para disfrutar de la tranquilidad del country. En invierno, las actividades de los chicos —como el vóley de su hija— reducen las visitas. Pero el lugar sigue ahí, listo, intacto. “Podés no ir por un mes y cuando volvés casi no tenés ni que barrer”, contó y puso como ejemplo “su estructura es hermética, donde no entra ni agua ni tierra”.

Así luce hoy su casa-coche, a la que la familia Iriarte nombre "El Andén"

A diferencia de lo que podría pensarse, el espacio alcanza incluso para invitados. “Con las cuchetas y el sofá cama, pueden dormir hasta ocho personas”, aseguró Juan, quien se preocupó por dejar bien en claro que nunca pensó en alquilarlo más allá de que a muchos les llame la atención. “Te lo destruyen”, dijo con total convicción.

Al ser consultado si lo volvería a hacer, Juan asintió sin dudarlo. “Si me gano el Loto, me compro un terreno en Punta del Este y llevo dos vagones”, concluyó.Fuente: Infobae.com

27 de diciembre de 2025

Con los trenes, el Gobierno concluyó la conversión de las empresas estatales en sociedades anónimas

Privatizaciones

El proceso finalizó con la inscripción de Ferrocarriles Argentinos, lo que facilita eventuales procesos de privatización o asociación con capitales privados bajo la legislación vigente

El Gobierno nacional completó la transformación de todas las Sociedades del Estado en sociedades anónimas, tras la inscripción de Ferrocarriles Argentinos Sociedad del Estado como Ferrocarriles Argentinos Sociedad Anónima Unipersonal (SAU), informó el inspector general de Justicia, Daniel Roque Vítolo.

La medida se implementó conforme a lo dispuesto en el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) Nº 70/2023, y constituyó el cierre del programa de reorganización de empresas estatales impulsado por el presidente Javier Milei.

“Con esta inscripción, se completa el proceso de reorganización de todas las sociedades del Estado Nacional, ordenado por el Presidente”, afirmó Vítolo mediante un comunicado oficial. El decreto de 2023 estableció que las sociedades o empresas con participación estatal, cualquiera fuera su tipo o forma societaria, debían transformarse en sociedades anónimas, quedando así sujetas a la Ley General de Sociedades N° 19.550, en las mismas condiciones que las empresas privadas y sin prerrogativa pública.

La inscripción de Ferrocarriles Argentinos representa la culminación formal de un proceso que abarcó la adecuación legal y registral de todas las empresas estatales nacionales. Previamente, se había completado la transformación de compañías como Administración de Infraestructura Ferroviaria, Administración General de Puertos, Contenidos Públicos, Edu.Ar, Empresa Argentina de Navegación Aérea, Fabricaciones Militares, Operadora Ferroviaria, Radio y Televisión Argentina, Casa de Moneda y Télam, entre otras.

La Agencia de Transformación de Empresas Públicas estuvo a cargo de la operatoria, actuando como Unidad Ejecutora Especial temporaria, de acuerdo con los artículos 29 y 30 del Decreto 644/2024. Este organismo coordinó los aspectos técnicos del proceso de adecuación estatutaria y registral.

Vítolo señaló que, cuando el Presidente anunció la decisión de avanzar con estas transformaciones, existía escepticismo debido a que proyectos similares se habían anunciado en décadas anteriores sin concretarse. Según el funcionario, el objetivo se cumplió y ahora “renace la esperanza”, al confirmarse la viabilidad de un proceso de transformación estatal eficiente y pacífico, siempre que exista una decisión política firme.

La conversión de las empresas estatales en sociedades anónimas implica un cambio legal y organizativo con impacto en la estructura institucional del Estado argentino. Hasta este cambio, las Sociedades del Estado operaban bajo regímenes especiales, con normas propias y prerrogativas públicas. Al convertirse en sociedades anónimas, esas particularidades desaparecen y las empresas pasan a regirse por el derecho societario común, igual que las firmas privadas.

Este punto resulta relevante porque, al quedar sujetas a la Ley General de Sociedades, las empresas estatales adquieren una estructura jurídica compatible con eventuales procesos de privatización, concesión o ingreso de capital privado, sin requerir marcos legales especiales.

Fuentes oficiales y participantes en la elaboración de la nota publicada por Infobae sobre privatizaciones el 15 de noviembre, indicaron que la conversión es condición previa para avanzar con ventas o concesiones. En ese marco, se informó que “el pliego de la licitación está casi listo” para la venta de Belgrano Cargas y Logística S.A., una de las principales empresas ferroviarias públicas, con más de 7.600 kilómetros de vías en 17 provincias. Su privatización fue programada mediante el Decreto 67/2025. El modelo contempla una privatización total mediante desintegración vertical: el material rodante será objeto de remate público, las vías y los inmuebles se concesionarán y los talleres serán licitados también como obra pública. El Gobierno prevé publicar los pliegos en el Boletín Oficial antes de fin de año para iniciar el proceso formal.

La transformación en sociedades anónimas de compañías como Ferrocarriles Argentinos no obliga a la privatización, pero establece un marco legal que facilita su implementación. La estructura de sociedad anónima permite la emisión de acciones, la incorporación de capitales no estatales, la transferencia total o parcial de participación accionaria y otorga flexibilidad para ajustar los esquemas de gobernanza. Analistas consultados consideran que es la vía más adecuada para ejecutar mecanismos de desinversión estatal sin obstáculos jurídicos.

El plan de privatizaciones que implementa el Gobierno responde a compromisos asumidos con organismos internacionales y a lineamientos de política económica orientados a reducir el rol empresario del Estado. En el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, el Gobierno se comprometió a presentar una hoja de ruta para la privatización y concesión de empresas estatales, junto con directrices para “garantizar un proceso de privatización eficiente y transparente” de las compañías incluidas en la Ley de Bases, el marco legal que habilitó la reforma de estructuras públicas, según consignó Todo Noticias.

La lista de empresas incluidas en esa agenda abarca firmas estratégicas de sectores clave de la economía, como Enarsa, Nucleoeléctrica Argentina, Yacimientos Carboníferos Río Turbio, Intercargo, AySA, Trenes Argentinos, Belgrano Cargas y Corredores Viales, todas ellas contempladas en planes de venta, concesión u otros mecanismos de participación privada, según Infobae.

Ferrocarriles Argentinos representa un activo emblemático dentro del Estado empresario. Hasta ahora, la empresa funcionaba bajo el régimen de Sociedad del Estado con control estatal total, pero desde su conversión opera como sociedad anónima unipersonal, lo que la equipara legalmente a cualquier firma privada, aunque el Estado nacional conserve el cien por ciento de las acciones.

Ese cambio habilita, en términos técnicos, la transferencia total o parcial del control accionario, así como la posibilidad de articular concesiones o asociaciones estratégicas con capital privado bajo reglas de mercado. El avance en la privatización de Belgrano Cargas —actualmente en etapa de publicación de pliegos para su licitación— ilustra cómo el Gobierno proyecta utilizar este marco normativo para avanzar en el proceso una vez que las empresas se ajusten al derecho societario común.

Desde el punto de vista institucional, la transformación concluye una etapa de reformas jurídicas consideradas necesarias por el Ejecutivo para alinear el sector público con las prácticas de mercado y dotar de mayor “competitividad” a las empresas estatales. Las decisiones sobre qué compañías serán privatizadas, concesionadas o reorganizadas se definirán caso por caso, según criterios económicos, financieros y estratégicos.

Con la inscripción de Ferrocarriles Argentinos SAU, el Gobierno considera finalizado un proceso que establece las bases legales y estructurales para una mayor participación del sector privado en empresas que, hasta ahora, operaban bajo regímenes especiales. Este avance, en cualquier escenario, transformará la relación del Estado argentino con su aparato empresario y contribuirá a definir la próxima etapa de su política económica y de desinversión estatal.Infobae.com

25 de marzo de 2025

Ferrocarriles Argentinos Sociedad Anónima: ¿El modelo privado es el adecuado para Argentina?

Nota de Opinión

Por: Agustín Arechavala (Estudio Grispo y Asoc.) (para IProfesional.com)

Se anunció la conversión de Sociedades del Estado que operan y administran los Ferrocarriles en Sociedades Anónimas. ¿Primer paso hacia la privatización?

Con dos publicaciones en Boletín Oficial se dio a conocer que las empresas Operadora Ferroviaria S.E. (SOFSE) y Administración de Infraestructuras Ferroviarias S.E. (ADIFSE) modificarán su estructura jurídica adoptando el tipo societario de las Sociedades Anónimas (S.A.).

Se trata de dos empresas creadas por la Ley 26.352, sancionada en 2008, que reordenó la actividad ferroviaria y separó jurídicamente la administración de la operación y de la infraestructura.

Si bien este cambio significa que el Gobierno Nacional dio un paso más hacia la privatización de las empresas, la medida en lo inmediato responde a una necesidad estrictamente jurídica y societaria de adoptar un tipo social vigente luego de la eliminación de las Sociedades del Estado por el DNU 70/2023.

Un antecedente reciente: Belgrano Cargas

Semanas atrás, el Gobierno había anunciado través del Decreto 67/2025 la privatización total de la empresa Belgrano Cargas y Logística S.A.; en principio, esta sería la primera privatización de una empresa de ferrocarriles, medida que sigue la decisión libertaria de reducir la participación estatal en actividades empresariales.

Según el comunicado oficial, se habría tenido en cuenta que el Belgrano Cargas. que opera aproximadamente 76.000 kilómetros, que durante los últimos 15 años la empresa transportó la misma carga, que cuenta con una planta laboral sobredimensionada, y que, actualmente demanda recursos estatales por 112 millones de dólares para sostener sus operaciones.

Debido a este antecedente, se espera que el Gobierno continúe avanzando en la privatización o concesión de los ferrocarriles bajo la premisa de eficientizar la competitividad y promover la inversión en el sector.

Efectos de la transformación societaria

La transformación de las S.E. en S.A. que hoy controlan las operaciones y la infraestructura es el primer paso hacia una "posible oferta de sus activos", un esquema se buscaría replicar en todo el sistema ferroviario.

Si bien el cambio de tipo societario de S.E. a S.A. no altera de inmediato la composición accionaria ni la operación actual de las empresas, tiene consecuencias directas y viabiliza de la privatización.

La conversión implica:

* La eliminación de la obligación estatal de financiar la empresa, ya que las sociedades del Estado dependen del Tesoro Nacional, mientras que las S.A. pueden autofinanciarse, o buscar inversores.

* La habilitación de la venta de acciones a privados (inclusive en la bolsa), algo que estaba expresamente prohibido para las sociedades del Estado (Ley 20.705).

¿El regreso del modelo de los años noventa?

El Gobierno parece orientarse hacia un esquema similar al de los años noventa, aunque aún no se han definido los detalles del proceso. De ser así, significaría que el Estado otorgaría a empresas privadas la operación de líneas metropolitanas como Roca, Sarmiento, Mitre y San Martín, permitiendo inclusive que una única empresa pueda operar más de un ramal.

En caso de avanzar en la venta de ambas empresas, la situación de "Trenes Argentinos Infraestructura" podría llegar inclusive a la justicia, dado que la misma quedo excluida de las empresas sujetas a privatización por la Ley Bases sancionada.

Si bien por el momento no existe información oficial sobre el destino de las empresas transformadas, la flexibilidad de las S.A. permitiría avanzar inclusive con otras alternativas como su liquidación, fusión o transferencia de activos para cumplir con la estrategia estatal de pasar a manos privadas todo lo que fuera posible.

Sobre una de estas alternativas existe el antecedente de "Trenes Argentinos Capital Humano" (DECAHF) que fue absorbida por "Ferrocarriles Argentinos" (FASE).

¿El modelo privado es el adecuado para Argentina?

La experiencia local ha mostrado que la gestión estatal enfrenta problemas de eficiencia y transparencia, mientras que la privatización ha tenido dificultades como la falta de inversión y el abandono de ramales, por lo cual es difícil asegurar cual es el modelo adecuado para nuestro país.

Lo importante es aprender de nuestros errores del pasado; Argentina cuenta con un potencial enorme y aun no explotado tanto en los sectores de pasajeros de larga distancia como en el transporte de cargas.

Una tercera alternativa seria la adopción de un sistema mixto, que pudo ser implementado con la con la Ley 27.132 de Ferrocarriles Argentinos, por la cual se reservaba para el Estado la administración de la infraestructura mientras que se proponía la participación pública y privada en la prestación y operación de los servicios de transporte público ferroviario.

Un sistema intermedio podría darse con una única empresa estatal, siguiendo el modelo francés, donde la infraestructura continuaría siendo pública pero los servicios son operados en competencia por el Estado y los privados a cambio de un canon, bajo un sistema de "Open Access" (acceso abierto).

Esta alternativa tiene ventajas tanto para el sector público como para los privados:

* El Estado obtendría ingresos por el uso de la infraestructura, lo que generaría los recursos a sostener el sistema ferroviario.

* Los operadores privados evitarían las restricciones de los contratos de concesión de los años noventa, que imponían exigencias de inversión y penalidades por incumplimientos.

Esta propuesta podría favorecer al interior productivo con un servicio competitivo de cargas al reduciendo los costos, mientras que la operación eficiente y el aumento de capacidad operativa podría generar recursos para hacer autosustentable al sistema.

Conclusión

Mas allá de los cambios implementados recientemente, la clave no solo está dada por la forma jurídica elegida para para las empresas, sino por el modelo de gestión que se implemente.

La experiencia demuestra que tanto la gestión pública como la gestión privada pueden presentar problemas a mediano y largo plazo, si no se estructuran adecuadamente. Los defectos de uno u otro de los sistemas de administración derivaron en ineficiencia, desinversión, perdida de infraestructuras, e inclusive en corrupción y tragedias.

Por ello, la búsqueda una tercera opción o modelo mixto donde el Estado mantenga la infraestructura y los operadores privados accedan a ella mediante un sistema de licencias o alquiler podría equilibrar la eficiencia y sostenibilidad.

Un plan a largo plazo de modernización y competitividad ferroviaria es esencial, pero la clave del éxito dependerá de la regulación clara, la inversión sostenida y un marco de competencia que evite los errores del pasado.

27 de octubre de 2022

Comenzó a funcionar un tren santiagueño convertido al sistema eléctrico

Actualidad

La Universidad de Santiago del Estero presentó la versión con la nueva fuente de energía de un tren urbano que recorre un tramo de ocho kilómetros de la provincia del norte argentino.

Un ferrocarril que funcionaba con diesel, llamado Tren al Desarrollo (TAD), comenzó a funcionar adaptado al sistema eléctrico a través del trabajo de un equipo de especialistas del Instituto de Tecnologías Aplicadas (ITA) de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnológicas de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), y la Universidad Nacional de la Plata (UNLP). El TAD es un tren urbano que recorre las vías de la línea Mitre en un tramo de ocho kilómetros entre las ciudades santiagueñas de Santiago del Estero y La Banda y el proceso para su conversión estuvo dirigido por el ingeniero electromecánico Luis Antonio Pappalardo.

La obra fue inaugurada hace siete años por autoridades provinciales. Desde sus inicios, el tren era impulsado por un motor de combustión interna alimentado con diesel, con un recorrido trazado desde la ciudad de Santiago del Estero, pasando por el Estadio Único, luego por el Nodo Tecnológico y terminando en La Banda. Los desarrolladores del proyecto presentaron el sistema de suministro de una de las formaciones convertido en eléctrico en la Smart City Expo Santiago, el evento de sustentabilidad más importante de la región, que tuvo lugar a mediados de octubre en la provincia norteña.

A través de un convenio, la UNLP suministró al ITA EL equipamiento para la conversión de uno de los dos trenes que conforman EL TAD. “Comenzamos con el análisis del montaje del motor y del sistema de tracción que tenía el tren, que usaba un motor diesel de Fiat Ducato de 68 caballos de fuerza (HP) con una caja automática que comandaba dos cardanes, sistemas mecánicos que permiten unir dos ejes. Después, diseñamos un bastidor que contendría el motor eléctrico, las baterías y toda la electrónica de control que permitiría el reemplazo del sistema antiguo de tracción diesel por el eléctrico”, describió al Suplemento Universidad Pappalardo, ingeniero egresado de la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnologías de la UNSE.

El motor instalado es de 80 HP y tiene una caja manual. “Si hiciera falta, podríamos retirar el bastidor del sistema eléctrico y volver a colocar el sistema de tracción diesel”, aclaró.

“Este tren cuenta en la Estación Nodo con un punto de carga que alimenta el cargador de baterías que se encuentra en el bastidor junto con las baterías que dan una tensión total de 150 Colector Común de Voltaje (VCC)”, detalló el responsable del proyecto en el que trabajaron intensamente seis ingenieros, un técnico y cuatro alumnos de las ramas de Ingeniería Eéctrica, Electromecánica y Electrónica.

Se trata del mismo equipo que realizó la reconversión del primer auto de Santiago del Estero sustentable energéticamente, gracias a la instalación de un motor eléctrico, un sistema de baterías y punto de carga. El trabajo desarrollado en ese caso también fue exhibido en el stand de la UNSE en el Smart City.

“El TAD funciona con mejores condiciones de velocidad y aceleración que el sistema diesel, solo que el sistema de vías limita la posibilidad de tener mayor velocidad”, explicó Pappalardo, quien pronto pasará a ser secretario de Planeamiento de la UNSE.

“Todavía continuamos con ajustes en la programación de la controladora y del sistema de carga de las baterías. Aún debemos realizar mediciones de consumos, autonomías y tiempo de cargas”, agregó.

El ingeniero destacó la importancia de la formación profesional para este tipo de desarrollos. “Es importante tomar conocimiento de esta nueva tecnología para la movilidad y formar futuros técnicos y profesionales que atiendan próximas conversiones, mantenimientos y homologaciones de vehículos eléctricos”, subrayó.Página12.com