miércoles, 11 de abril de 2018

¿La Red de Expresos Regionales (RER) es un proyecto faraónico de difícil concresión?

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

A mediados del mes de Marzo pasado el gobierno nacional convocó a un numeroso grupo de representantes de empresas privadas y fondos de inversión para presentarles el proyecto de la Red de Expresos Regionales, donde la obra civil solamente costará alrededor de 3.500 millones de dólares.

Desde Crónica Ferroviaria dijimos siempre que esta era una obra faraónica de difícil concreción hoy en el país (como lo fue en el gobierno anterior el Tren Bala o de Alta Velocidad) por la difícil situación fiscal y el alto endeudamiento público, que como expresa hoy el diario La Nación, lo tornan imperiosa una fundamentada asignación de inversiones con recursos o garantías estatales

También dicho medio periodístico, muy leído por el actual gobierno, expresa que "su programación debería ser cuidadosamente priorizada, evitando avanzar en proyectos de muy elevado costo e insuficientes beneficios. En este sentido, llamamos la atención sobre el proyecto RER, que dedica su inversión más relevante a la interconexión de líneas férreas en túnel en el centro de Buenos Aires. Sólo la obra civil de este componente demandará alrededor de 3.500 millones de dólares".


Sigue diciendo La Nación, "el proyecto RER, con la interconexión bajo nivel de líneas ferroviarias, fue originalmente concebido en el Estudio Preliminar de Transporte de la Región Metropolitana, elaborado en 1972. La directriz de desarrollo urbano de aquel estudio era un crecimiento lineal de la urbe sobre un eje noroeste-sudeste, paralelo a la costa del Río de la Plata. Por lo tanto, tenía sentido imaginar un trazado de líneas ferroviarias continuas a lo largo de aquel eje. La realidad posterior mostró una expansión urbana no lineal sino radial, con flujos de tráfico que contienen una proporción exigua de viajes pasantes en el sentido de aquel supuesto eje. Por otro lado, las tres terminales ferroviarias de la ciudad ya están interconectadas por líneas de subterráneos que, con inversiones de escasa magnitud, admiten incrementos de frecuencia y por lo tanto de capacidad. Estas líneas de metro disponen de estaciones en suficiente cantidad y proximidad para satisfacer los destinos finales de viajes que se completen con cortos desplazamientos de a pie.

"El financiamiento de esta enorme inversión no se apoyará en los ingresos obtenidos por el concesionario o contratista, a quien se desvinculará de ese riesgo. El sistema de PPP aplicado en este caso recurrirá a un fondo alimentado por un impuesto al gas oil. De ahí provendrán los fondos aplicados a un fideicomiso que emitirá los bonos con los que se pagará al contratista la totalidad de los costos de construcción y de operación. Los riesgos serán mitigados totalmente por el Estado, incluidos los de construcción, demanda, conversión de moneda, tipo de cambio, riesgo país, riesgo político y otros. Se trata, en definitiva, de inversión pública y no de riesgo privado. El destino de esos recursos podría tener como alternativa otras inversiones ferroviarias de mayor rentabilidad e impacto en actividades productivas del interior del país o en puertos, escuelas u hospitales".

Termina expresando el diario La Nación que "ya que se trata de inversiones que recurren a fondos públicos, es necesaria una planificación que asegure el uso de los escasos recursos de forma de optimizar sus beneficios económicos y sociales. La muy comprometida situación fiscal y el peligroso endeudamiento público hacen más imperiosa una eficiente y fundamentada asignación de aquellas inversiones que utilicen recursos o garantías del Estado".

Por lo tanto, creemos desde Crónica Ferroviaria que el tan mentado proyecto R.E.R. es una obra faraónica que hoy el país no necesita y que sólo es usada por este gobierno como un relato más de algo que no será, como lo fue en su momento con la anterior administración con el Tren Bala o cuando en el año 1996 el ex presidente Carlos Saúl Menem en un programa de televisión expresó: "Dentro de poco tiempo se va a licitar un sistema de vuelos espaciales mediante el cual desde una plataforma, que quizá se instale en Córdoba, esas naves van a salir de la atmósfera, se van a remontar a la estratosfera, y desde ahí elegirán el lugar donde quieran ir, de tal forma que en una hora y media podremos estar en Japón, Corea o en cualquier parte del mundo y por supuesto, más adelante en otro planeta si se detecta vida", todo dicho