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25 de octubre de 2012

SOY CONDUCTOR DE LOCOMOTORAS, FRATERNAL Y SOLIDARIO


CARTAS DE LECTORES

Señor Director de Crónica Ferroviaria

Luego de saludarlo atentamente, le comento que tuve el irrefrenable deseo de comunicarme con el portal de Crónica Ferroviaria y expresar lo que siento.

Fundamentalmente, porque es notorio ver, luego de cada tragedia, la aparición de un sinnúmero de "expertos" accidentólogos ferroviarios, que en su mayoría, no pasan de ser ferroaficionados que alguna vez han viajado en la cabina de una locomotora o el comando de un Toshiba, lo cual no los convierte en "masters" en la materia.

Conozco muchos de ellos y algunos son mis amigos, pero no es bueno que cualquiera opine de cualquier cosa porque confunde a quien lo lee o escucha.

Puntualmente me refiero a la tragedia de Once y los episodios subsiguientes en Belgrano Sur y San Martín, al respecto de las cuales se han vertido una catarata de pavadas dignas de Paparazzi.

Como sabe, soy conductor, mi viejo también lo fue, inclusive foguista del suyo, y nos han contado historias de maquinistas que iban y volvían de la línea borrachos como cubas, sin ser pendejos de menos de 40 años.


Por ende soy fraternal, lo que quiere decir solidario, pero entiendo que debo serlo con aquellos que en más de una oportunidad se han perdido algún evento social o familiar para estar descansados la madrugada subsiguiente al ir a sacar máquina de depósito y no tanto con quien ha sido fotografiado al pasar por un peaje dos horas antes de tomar servicio y encima ni siquiera tuvo la picardía de habilitar el sistema Hombre Muerto, sabedor de que no se hallaba en su mejor forma.

Dentro de la parte operativa ferroviaria, el personal de conducción, y no es soberbia, es el único que debe demostrar sus condiciones ante un ente examinador nacional, antes de acariciar el controller de un elemento tractivo.

No importa la edad, conozco muchos pibes que toman esto con la responsabilidad necesaria y algunos viejos que dejan bastante que desear. Pero puntualmente quiero referirme al caso de Once.

Es seguro que los Cirigliano, Jaime, Schiavi y demás, tienen que dar explicaciones y recibir lo que se merezca por sus iniquidades, pero no perdamos de vista la realidad.

Por lo anteriormente expuesto, el conductor es el máximo responsable de su formación y tiene la autoridad necesaria para rechazar un tren con problemas que afecten su marcha, máxime en los tiempos actuales, en los que los gremios respaldan su accionar.

JAMÁS UN TREN SE PUEDE QUEDAR SIN FRENOS, salvo que se detenga la planta impulsora de los compresores, circulando en pendiente mayor a 1:25, luego de utilizar el aire en sucesivas e infructuosas aplicaciones de freno. Varios casos se han registrado en el norte Argentino, inclusive la locomotora modelo GM G12 prototipo de trocha angosta, desapareció del mapa por esa causa en los años 50.

Fuera de eso, si faltarían compresores o se detuvieran en una formación de Toshibas, en terreno parejo, provocaría la aplicación progresiva de frenos y la misma no se movería de su lugar.

Si el aire comprimido en la cañería general del tren no llega a 70 psi, el tren no se mueve, palabra de Westinghouse, y eso lo sabe cualquier conductor.

Seamos realistas, los familiares de las víctimas, a quienes compadezco y respeto, influenciados por los abogados que se acercan ávidos de ganancias, insisten en no involucrar al conductor.

Los letrados saben que su patrimonio es el de un empleado y no redituará grandes ganancias. Mejor apuntar a los empresarios y al Estado.
Los familiares seguramente buscan justicia, ¿los patrocinantes también?. Atentamente
Jorge Omar Alonso
jorge_64_73@hotmail.com

22 de octubre de 2010

SUBSIDIOS POR $ 1.100 MILLONES MENSUALES

Parece ser una costumbre del kirchnerismo: las situaciones de “emergencia” pueden llegar a durar varios años si lo que está en juego es mucho dinero. UGOFE es la administradora del Ferrocarril Roca, al pie de cuyos rieles asesinaron el miércoles a un militante que protestaba por la precariedad laboral existente en dicha empresa. La sigla quiere decir: “Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia”. Detrás de ese nombre de fantasía se esconde una sociedad beneficiada desde 2004 con gran cantidad de subsidios. De todos los trenes, el Roca es el que más gente transporta (12 millones de pasajeros al mes). Y el que más dinero público se lleva. Este año UGOFE recibirá más de $ 1.100 millones .

Estación ALEJANDRO KORN - Foto: Rodolfo Risciotti


El timón político de la UGOFE, cuentan muchos, es manejado por el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, sucesor del procesado Ricardo Jaime, de confianza del ministro Julio De Vido. Debieron ser ellos los que dictaran las medidas para que la “emergencia” dejara de ser tal. Para normalizar una administración que además del Roca incluye al San Martín y el Belgrano Sur . Pero la emergencia lleva ya seis años.

La UGOFE fue creada en 2004 por representantes de las otras tres concesionarias del servicio urbano de trenes: Ferrovías, Metrovías y TBA . Los tres competidores se hicieron socios a pedido del Gobierno, cuando el kirchnerismo anuló la concesión al Grupo Taselli del ferrocarril San Martín. El malogrado “Metropolitano” perdió luego, en mayo de 2007, la operación de las líneas Roca y Belgrano Sur. Para ese entonces, UGOFE ya estaba más que presta para la “emergencia”. Empezó a manejar los trenes que salen de Constitución apenas 24 horas después.

¿Quiénes son socios en UGOFE? La constructora Roggio (Metrovías y 2.500 kms. de rutas en peaje), el grupo EMEPA (Ferrovías, pero también la estratégica Hidrovía) y Cometrans, de la familia Cirigliano (TBA y varias líneas de colectivos). Son estas las firmas más beneficiadas con los casi 2.400 millones que el Estado destina a subsidiar los trenes. Entre las tres cobran unos 110 millones mensuales por sus respectivas líneas, pero además se benefician con otros 90 millones que Transporte destina a pagar el 100% de los salarios de las tres líneas de la UGOFE. Justamente esos salarios que, por precarios, dividieron a los trabajadores.(Fuente: Clarín)