Trenes Regionales
Las obras en las vías comenzaron en marzo de 2025 e iban a durar tres meses, pero nunca se terminaron. Vecinos autoconvocados cuentan cómo el aislamiento llegó por goteo y se los dejó sin opciones.
Los vecinos de Uribelarrea continúan con su reclamo para que el servicio del ferrocarril vuelva a parar en su estación. Ya pasó más de un año desde que el gobierno de Javier Milei dejó sin trenes al pueblo que pertenece al partido de Cañuelas, lo que dejó a 300 chicos con menos posibilidades de llegar a la escuela, complicó la vida laboral de sus habitantes y quitó una herramienta para el crecimiento turístico.
Con la llegada de La Libertad Avanza a las Casa Rosada, más de una docena de ramales fueron suspendidos en toda la provincia de Buenos Aires. Pehuajó o Bahía Blanca son algunos de los casos donde el tren ya no llega. En el caso de Uribelarrea, un arreglo en las vías suspendió los pocos servicios que quedaban en pie tras los recortes que comenzaron en diciembre de 2023.
Así lo cuenta Laura Bitschko, integrante del grupo de vecinos autoconvocados que pelean por la vuelta del tren. “Están haciendo lo mismo que hizo Menem”, sostiene a Buenos Aires/12. Hoy esta jubilada de la docencia, pero fue maestra de la Escuela Agrotécnica Don Bosco, una institución con 300 alumnos que padecieron el fin del ferrocarril.
“Lo primero que hicieron con el tren fue correr los horarios, lo que hizo que ya no les sirva para entrar o salir de la escuela, y después vino lo de la reparación de las vías que comenzó en marzo de 2025 y acá estamos”, relata. Sin embargo, Bitschko sostiene que, al consultar a gente especializada, el tren podría hacer el recorrido entre Cañuelas y Empalme de Lobos a pesar de la situación actual de las vías. “Pasa que no hay intención, es una decisión política”, advierte.
No sólo la situación de los alumnos del Don Bosco se empiojó. También la de los trabajadores del Hospital de Agudos Dardo Rocha, porque muchos viajan desde Cañuelas y Lobos. Lo mismo para albañiles y quienes se dedican a la construcción, para quienes el tren era una excelente solución para trasladar herramientas e, incluso, la bicicleta, lo que facilita la llegada a las obras.
Para paliar este descalabro, la Línea 88 amplió algunos de sus recorridos el año pasado. Sucede que, como contó este diario, la empresa Liniers, a cargo de los servicios, está recortando su funcionamiento. En Monte, localidad cercana a 45 kilómetros de Cañuelas, están peleando para sostener los horarios que permitían a trabajadores, docentes y estudiantes tener una vida organizada. Pero no están obteniendo buenos resultados.
Uribelarrea también se está convirtiendo en víctima de estos recortes. La empresa explicó en más de una oportunidad que el alza en los costos del gasoil durante los últimos dos años detonó la operatividad de la firma. Además, la modificación en la adjudicación de los subsidios al transporte reventó las finanzas de la empresa, según detallaron los directivos de Liniers a los vecinos.
Por eso, Bitschko y decenas de habitantes de Uribelarrea organizaron mateadas y eventos para visibilizar la situación. En el último tiempo, presentaron petitorios a la Nación sin obtener respuesta alguna, a pesar de contar con el aval de 2 mil firmas juntadas en la comunidad. Con el acompañamiento del Concejo Deliberante de Cañuelas, esperan acrecentar la fuerza de su reclamo. Y, para el 9 de agosto, preparan una nueva mateada y festival para no perder la conexión con el resto de la región y Capital Federal.
Un aislamiento a cuenta gotas
En 1890 llegó la fundación de Uribelarrea, un pueblo a menos de 20 kilómetros de Cañuelas. Dos años después, se abrieron las puertas de la estación construida por el Ferrocarril Sud. Es una parada intermedia entre el servicio que une Cañuelas y Lobos, pero que desde marzo de 2025 no ve pasar un solo tren de la actual Línea Roca.
Con orígenes en la actividad agropecuaria y un apogeo en su economía entre la década del cuarenta y la del cincuenta gracias a la industria lechera, Uribelarrea se convirtió un enclave turístico y gastronómico de la región. Es un típico destino de experiencias de cercanía o días de campo. Y cuenta con una de las fiestas de la cerveza más emblemáticas de la provincia de Buenos Aires.
A pesar de su peso para el turismo, el tren no se aprovechó para alimentar este sector. Bitschko cuenta que una familia que suele ir a Uribelarrea iba en auto hasta la estación de Tristán Suárez, el padre y los chicos se subían al tren, hacían el trasbordo correspondiente en Cañuelas, y los nenes vivían una aventura de 20 kilómetros de viaje en ferrocarril.
El desembarco de Milei comenzó a truncar todas estas experiencias. Los servicios se recortaron y sólo quedaron un par a la mañana y otro par por la tarde. Luego, los horarios cambiaron. Los chicos del Don Bosco, institución con más de 130 años, que tomaban el tren media hora después de salir de la escuela, vieron cómo se complicó el panorama cuando el horario los obligaba a esperar más de una hora. Ahí, muchos optaron por el colectivo.
De todas maneras, la situación económica actual no favorece tener que pagar un transporte más caro. En su momento, recuerda la vecina, los padres tenían margen para contratar una combi y colectivos privados juntando plata entre todos, una opción que caducó con la crisis económica de hoy en día.
La expectativa hoy está en ser escuchados. Bitschko pide que se “comprenda” la necesidad de una localidad que observo cómo de a poco tiene menos chances para crecer al quedar incomunicada. El 9 de agosto será una jornada de concientización, demostraciones artísticas y espectáculos con el fin de convocar a la mayor cantidad de personas posibles y así conozcan el golpe al futuro de ‘Uribe’ tras la suspensión del ramal.Página12.com

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ResponderEliminarAl final quien los entiende, no querían un cambio?, disfruten
Cristian H Rocha