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A casi 3 años del inicio de la administración libertaria, el transporte público del AMBA sufre la caída de pasajeros y los desequilibrios de precios.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) elaboró un pormenorizado informe sobre el estado actual del sistema de transporte público del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El relevamiento analiza la situación de los trenes, colectivos y del subte porteño en función de la cantidad de pasajeros transportado, sus precios y también la estructura de costos. Se encienden las alarmas en las empresas.
De acuerdo al análisis, entre noviembre y abril de 2026, las tarifas de transporte público del AMBA aumentaron mucho más que la inflación acumulada que en ese periodo fue del 303,5%. El colectivo multiplicó su precio por 16, el subte por casi 18 y el tren por 10. El subte lidera con un aumento del +1.668%, seguido por el colectivo en la provincia de Buenos Aires (+1.545%), CABA (+1.250%) y la jurisdicción nacional (+1.221%).
A todo esto, el boleto sigue figurando entre los más baratos de todo el país y las empresas del sector siguen reclamando actualizaciones presionadas por la suba de los combustibles. Según el CEPA, el precio del gasoil aumentó 536% entre diciembre de 2023 y abril de este año lo que puso en jaque a todas las líneas de colectivos. En este escenario, “el proceso de recomposición tarifaria puede no haber concluido“, advirtieron los especialistas.
Como muestra la imagen de más arriba, el aumento del boleto tiene un correlato en la cantidad de personas que usan el transporte público. De acuerdo al informe del CEPA, entre febrero de 2024 y febrero del 2025 se derrumbó la cantidad de pasajeros del subte y el tren aumentó un poco lo que sugiere que las personas migraron hacia modos más baratos de trasladarse.
Hacia febrero de 2026 se ve claramente una caída generalizada: el colectivo cayó −11,7%, el tren −23,6%, el subte −6,4% y el total del sistema −12,9% respecto a febrero de 2025. En este punto, los especialistas advirtieron que las decisiones de los usuarios se combinó con “una contracción de la demanda estructural de viajes” motivada por el cierre de más de 24 mil empresas en la región.
“El resultado es un círculo difícil de revertir: menos pasajeros, menores ingresos por boleto y nuevas presiones de aumento tarifario”, concluyeron.Infocielo.com
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