Nota de Opinión
Por Jorge de Mendonça. (para Crónica Ferroviaria)
Estamos a punto de perder el 80% de la infraestructura ferroviaria argentina.
El alerta de esta breve nota tiene un solo motivo: conectar al lector con la solución ferroviaria rentable que es en alianza con el camión para que los puertos tengan la mejor conexión al más bajo costo logístico y sin que al Estado le cueste un centavo, más que organizarse para que los equipos técnicos se capaciten donde les expliquen que el ferrocarril es rentable; el cabotaje es un gran negocio y que el camión es el mejor aliado de la economía y de los otros tres modos.
Hoy, las terminales y puertos privados de Argentina se reúnen para expresar sus programas, mientras los puertos públicos tratan de ver si coinciden en algo y que lo momentáneo de la política partidaria no los deje fuera de la película.
Todos tienen algo muy en común: aunque unos pocos creen que dominan la cuestión ferroviaria, lo verdaderamente concreto es que en los últimos 30 años, en promedio, no los ha alimentado ni con una tonelada más que la media desde 1996.
¿Por qué los puertos que pierden el tren no se han enojado lo suficiente?
El Estado Nacional solamente ha invertido cientos de millones de dólares en los accesos hacia una parte de los puertos graneleros de Rosario, mientras que es larga la lista de puertos (públicos y privados) que en el mismo tiempo han perdido servicios y hasta vías de acceso.
Sí, ha sido uniforme desde 1991: todos los gobiernos nacionales y provinciales han dejado que desapareciera la mitad de las vías que quedaban del país y hoy todos los candidatos parecen no comprender que estamos a punto de alcanzar la pérdida del 80% de la infraestructura ferroviaria de Argentina.
¿Saben los puertos de Argentina que de 520.000 empresas comerciales tan solo 231 son clientes del ferrocarril y que solo 7 de esas acumulan el 74% de la carga?
Es decir, la casi totalidad de los clientes de los puertos no recuerdan si alguna vez los ha atendido el ferrocarril.
¡Tenemos un problema Malargüe!
En conjunto ¿comprenderán los puertos argentinos que el modelo ferroviario Open Access que se está por comenzar a implementar con la accesoria de venta por chatarra del capital de uso los va a abandonar aún más?
Cuanto menos ferrocarril haya en el país, también habrá menos ferrocarril hacia Rosario.
Nota: en el informe de AIMAS se indica que la reglamentación del Open Access no cumple con el Inciso C del Artículo 2do de la Ley 27.132, que es el elemento comercial y económico principal que necesita un ferrocarril para ser exitoso (Intermodal e interconectado). Cualquier ciudadano podría bloquear la licitación o hasta las adjudicaciones porque hay un horror administrativo.
Ese mismo informe explica el porqué el Open Access es el más deficitario y menos exitoso de todos los modelos ferroviarios (y que cuatro gobiernos nacionales seguidos se mostraron y se muestran muy contentos de implementar).
Desde la extrema izquierda hasta la extrema libertarista coinciden en que habrá que poner dinero extra con deuda pública para sostener las pocas vías de carga por la que circularán trenes pasando de largo por pueblos y ciudades.
Todo el país sin ferrocarril pagando impuestos para unos pocos trenes hacia solamente tres nodos portuarios (Rosario, AMBA y Bahía Blanca).
Entre la casi extinción ferroviaria argentina con el Open Access, hay una opción rentable que podrá atender a la totalidad de puertos y al 99% de los mercados cargadores de todo tamaño, si los puertos y las empresas que quedan fuera (junto con los que creen que seguirán dentro), analizan la propuesta Modelo 5F de AIMAS e invitan a los gobernadores a pedir su “silla ferroviaria” y los empresarios les respaldan junto con cientos de intendentes y el propio periodismo, pues den por seguro que el Gobierno Nacional podrá concesionar un ferrocarril rentable en este mismo 2026, pero en el que los puertos, sus inversores, las camioneras, las constructoras y el universo logístico podrán ser protagonistas.
Por último, les dejo una pregunta a los que acostumbran ir a Norteamérica a ver puertos. ¿Sabían que ningún ferrocarril de allí es deficitario y que el Modelo 5F está basado en esos exitosos ferrocarriles?
Por Jorge de Mendonça. Pg especialista en política y planificación de transporte.

