Nota de Opinión
Por José Sesma (*) para Parlamentario.com
La privatización de Belgrano Cargas y Logística S.A. (BCyL) representa una decisión trascendente para el futuro del sistema ferroviario argentino. Pero también abre una oportunidad estratégica: convertir esta transformación en el punto de partida de una integración logística, energética y productiva capaz de impulsar el desarrollo del Norte Grande Argentino, fortalecer el MERCOSUR y ampliar la competitividad de nuestras economías regionales.
La cuestión no es ideológica ni partidaria. Se trata de definir qué infraestructura necesita nuestro país para reducir los costos del transporte, agregar valor a la producción, generar empleo y conectar sus regiones productivas con los puertos, las hidrovías y los mercados del Atlántico y del Pacífico.
Desde la Región NEA, y a partir de décadas de trabajo y estudio en infraestructura energética, ferroviaria y multimodal, sostengo que la actual instancia exige una mirada que trascienda la administración de los ramales ferroviarios y contemple el papel que estos pueden desempeñar en el desarrollo nacional y la integración regional.
La privatización debe ser una oportunidad de desarrollo
La participación privada puede contribuir a recuperar infraestructura, mejorar la eficiencia operativa, incorporar inversiones y ampliar el transporte ferroviario de cargas. Sin embargo, las empresas naturalmente priorizan aquellas inversiones que les ofrecen mejores perspectivas de rentabilidad y se ajustan a las obligaciones asumidas.
Por eso, la Argentina debe procurar que las decisiones vinculadas con la concesión de sus ferrocarriles no pierdan de vista las obras de integración que el desarrollo nacional necesita. Una infraestructura estratégica no debe valorarse solamente por sus resultados operativos inmediatos, sino también por su capacidad para generar nuevas actividades económicas, conectar regiones productivas y abrir oportunidades de inversión y empleo.
La concesión de las líneas ferroviarias involucradas en BCyL, prevista por un período de 50 años, obliga a pensar a largo plazo. Las decisiones adoptadas hoy pueden favorecer durante décadas la integración territorial o mantener obstáculos que limiten el potencial productivo del país.
En este contexto, resulta fundamental dar a conocer propuestas concretas que puedan complementar los planes ferroviarios y contribuir a una visión integral del transporte argentino.
El corredor bioceánico bimodal del Norte Grande Argentino
Con esa visión desarrollé el anteproyecto “Propuesta Técnica y Macroeconómica del Corredor Bioceánico Bimodal del Norte Grande Argentino”, plasmado en un libro de 480 páginas que reúne su desarrollo técnico y macroeconómico.
La propuesta contempla aproximadamente 1.181 kilómetros de infraestructura ferroviaria, desde el área de Paso de los Libres, en la conexión con Brasil, hasta Paso de Jama, en la frontera con Chile, articulando el transporte entre el Atlántico y las conexiones hacia el Pacífico.
Su carácter bimodal integra el ferrocarril y la carretera, aprovechando las ventajas de ambos sistemas para mejorar la eficiencia logística, reducir costos y facilitar el movimiento de cargas. No se trata de reemplazar al transporte carretero, sino de complementarlo mediante una red capaz de distribuir mejor los flujos de mercancías y conectar centros productivos con mercados nacionales e internacionales.
Uno de los componentes centrales es la integración de las redes ferroviarias de diferentes trochas, particularmente las vinculadas con los ferrocarriles General Belgrano y General Urquiza. El anteproyecto desarrolla alternativas de compatibilización, incluida la bitrocha provisoria, es decir la incorporación de un tercer riel, para favorecer la continuidad de las circulaciones ferroviarias.
La integración de estas redes permitiría superar discontinuidades que dificultan el transporte, ampliar las posibilidades de conexión y fortalecer el papel del ferrocarril en la logística del Norte Grande.
El segundo puente bimodal Chaco – Corrientes
Un componente estratégico del proyecto es el Segundo Puente Bimodal Chaco–Corrientes, concebido para integrar el tránsito carretero y ferroviario en una infraestructura común sobre el río Paraná.
Esta conexión puede convertirse en una pieza fundamental para vincular las redes ferroviarias del Nordeste, facilitar la circulación de cargas y mejorar la integración entre el NEA y el NOA. Su importancia trasciende la conexión entre Resistencia y Corrientes: se proyecta como parte de una red nacional e internacional destinada a conectar producción, industria, fronteras y mercados.
La articulación ferroviaria y carretera en este punto estratégico permitiría fortalecer la conectividad regional y contribuir al desarrollo de nuevas actividades económicas, logísticas e industriales.
Transporte, hidrovías y energía: una misma visión
El Corredor Bioceánico Bimodal no se limita a las vías férreas y las carreteras. Su concepción integra también las hidrovías Paraguay–Paraná y Paraná–Tieté, los puertos, los pasos fronterizos y los principales centros productivos del Cono Sur.
La complementariedad entre ferrocarril, camión y transporte fluvial permite desarrollar cadenas logísticas más eficientes, aprovechar las ventajas de cada modo y ampliar las posibilidades comerciales de nuestras economías regionales.
El anteproyecto incorpora, además, los Corredores Energéticos Virtuales Verdes, mediante GNC (gas natural comprimido), y Azules, mediante GNL (gas natural licuado), destinados a abastecer locomotoras, camiones, embarcaciones compatibles, industrias y localidades que no disponen de acceso directo a gasoductos.
Entre sus propuestas se incluye la remotorización de 40 locomotoras para operar con GNC, aprovechando los recursos gasíferos argentinos para reducir la dependencia de combustibles líquidos en el transporte ferroviario. También contempla durmientes estructurales fabricados con materiales compuestos reciclados, incorporando innovación tecnológica y aprovechamiento de materiales a la infraestructura ferroviaria.
La integración del transporte con la energía, la industria y la producción constituye una herramienta para reducir costos, ampliar mercados, promover inversiones y generar nuevas oportunidades laborales.
Los corredores bioceánicos deben integrarse y complementarse
La Argentina y el Cono Sur no necesitan enfrentar un corredor bioceánico contra otro. Necesitan integrar y complementar sus proyectos para aprovechar las ventajas geográficas y productivas de cada región.
El MERCOSUR y la ZICOSUR pueden fortalecer su competitividad mediante conexiones que vinculen sus centros de producción con diferentes puertos y mercados internacionales. Una red articulada permite reducir costos logísticos, facilitar el comercio regional y mejorar las condiciones para competir en los mercados mundiales.
El Corredor Bioceánico Bimodal del Norte Grande Argentino se inscribe en esa visión: no pretende sustituir otros corredores, sino sumar una conexión estratégica que contribuya a integrar el territorio argentino y complementar la infraestructura del Cono Sur.
La integración es la clave para que nuestras economías no compitan de manera aislada, sino que aprovechen sus complementariedades y fortalezcan su presencia en el mundo.
Un proyecto estratégico para la Argentina Azul
Considero que el Corredor Bioceánico Bimodal del Norte Grande Argentino debe ser incorporado al debate y considerado entre los proyectos estratégicos de la Argentina Azul, por su capacidad para articular infraestructura, energía, producción, innovación, integración territorial y desarrollo económico.
En este sentido, valoro el intercambio con el Dr. Carlos Lionel Traboulsi, presidente de la Fundación Argentina Azul, y la posibilidad de difundir esta iniciativa a través de espacios de reflexión y medios de comunicación nacionales.
“La Argentina Azul” puede constituir un ámbito propicio para promover proyectos que transformen los recursos y las capacidades del país en oportunidades concretas de desarrollo. La infraestructura multimodal, la integración energética y la conectividad regional forman parte de esa visión de futuro.
La coyuntura de la privatización de BCyL vuelve especialmente importante dar a conocer esta propuesta antes de la adjudicación de las concesiones. Si las obras estratégicas de integración no forman parte de las obligaciones de los futuros concesionarios, difícilmente debamos esperar que sean incorporadas espontáneamente a sus planes de inversión.
Por eso, es necesario que los potenciales inversores, los sectores productivos, las instituciones y la opinión pública conozcan el anteproyecto y sus posibilidades. Su incorporación al debate puede contribuir a que la modernización ferroviaria se vincule con una estrategia más amplia de desarrollo nacional y regional.
El anteproyecto completo, desarrollado en 480 páginas, contiene los fundamentos técnicos y macroeconómicos de la propuesta y está disponible para su presentación a quienes deseen profundizar en sus características y alcances.
Una decisión con visión de futuro
La transformación de Belgrano Cargas y Logística S.A. debe ser una oportunidad para fortalecer el sistema ferroviario y, al mismo tiempo, avanzar hacia una Argentina más integrada, productiva y competitiva.
El Norte Grande necesita infraestructura para producir, industrializar y exportar en mejores condiciones. La Argentina necesita conectar sus regiones. El MERCOSUR y la ZICOSUR necesitan complementar sus redes de transporte, energía y logística para ampliar sus oportunidades en los mercados internacionales.
El Corredor Bioceánico Bimodal del Norte Grande Argentino propone precisamente esa mirada integradora: ferrocarriles, carreteras, hidrovías y energía trabajando como componentes de una misma estrategia de desarrollo.
No se trata solamente de decidir quién administrará nuestros ferrocarriles, sino de definir qué país queremos construir a partir de ellos.
Por su alcance y su visión de integración, este anteproyecto merece ser conocido, difundido y considerado como uno de los proyectos estratégicos de la “Argentina Azul”, con una perspectiva nacional y regional orientada al desarrollo, la innovación y la generación de oportunidades.
Los corredores bioceánicos deben ser de integración y complementariedad del Cono Sur.
(*): El ingeniero José Sesma es especialista en Infraestructura Energética, Hidrocarburos y Energías Renovables

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Usted podrá dar su opinión libremente, pero aquellos comentarios que vengan con insultos, improperios, etc. y sin colocar nombre y apellido, nombre y/o pseudónimo (debajo del mismo) no serán publicados.