15 de julio de 2026

América Latina está redescubriendo el ferrocarril.

Nota de Opinión

Por: Peter Mihm (*)

En Brasil, México, Perú, Panamá, Uruguay y otros países se discuten nuevos corredores, ampliación de redes, acceso a puertos, integración logística, transporte de pasajeros y reducción de costos.

En muchos debates, la atención se concentra en líneas, trazados e inversiones en infraestructura.

Todo eso es esencial.

Pero una nueva línea ferroviaria sólo genera valor si existen locomotoras, vagones, trenes, VLTs y vehículos metropolitanos suficientes para operar el sistema.

La infraestructura por sí sola no transporta carga ni pasajeros.

Sin material rodante adecuado, una ferrovia puede estar construida, pero no necesariamente disponible para cumplir su función económica y social.

Por eso, el financiamiento del material rodante debe formar parte de la planificación desde el inicio.

No basta preguntar:

¿Cuánto cuesta construir la línea?

También es necesario preguntar:

¿Cuántos vehículos serán necesarios?

¿Cómo serán financiados?

¿Habrá leasing ferroviario?

¿Cómo serán estructuradas las garantías?

¿Qué seguridad jurídica tendrán bancos, inversionistas, fabricantes, operadores y arrendadores?

En este contexto, el Protocolo Ferroviario de Luxemburgo puede ser una herramienta relevante para América Latina.

Su objetivo es facilitar la financiación de material rodante ferroviario mediante mayor seguridad jurídica, reconocimiento internacional de garantías y registro de derechos sobre activos ferroviarios.

Para países como Brasil, México, Perú, Panamá y Uruguay, esto puede abrir nuevas posibilidades para financiar flotas, modernizar activos, estructurar leasing ferroviario y atraer capital privado.

En Brasil, el tema puede ser especialmente relevante para la expansión ferroviaria, el transporte de carga, sistemas metropolitanos y VLTs, así como para instituciones como SNTF, BNDES y ANPTrilhos.

El desarrollo ferroviario no depende solamente de construir vías.

Depende de transformar infraestructura, material rodante, financiación, operación, seguridad y gobernanza en un sistema integrado.

Una ferrovia sólo se convierte en motor de desarrollo cuando la red existe, los vehículos están disponibles, la operación es sostenible y el modelo financiero permite mantener el sistema funcionando durante décadas.

Desde Mihm Consultoria em Ferrovia acompañamos este debate con especial interés y estamos a disposición para intercambiar ideas sobre financiación ferroviaria, material rodante, leasing, seguridad jurídica y la posible relevancia del Protocolo Ferroviario de Luxemburgo para América Latina.

(*)  Ayudando a gobiernos, operadores e inversores a construir ferrocarriles más seguros con mayor rapidez mediante la certeza regulatoria y los estándares ferroviarios internacionales, lo que contribuye a que los proyectos ferroviarios sean seguros, fiables y viables desde el punto de vista financiero.

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