11 de marzo de 2026

Soterramiento del Sarmiento: Los túneles prohibidos por dentro

Soterramiento

El proyecto del soterramiento del Sarmiento es una de las deudas de infraestructura más grandes del país. Conocé el impactante recorrido por los túneles abandonados, la historia detrás de la megatuneladora "Argentina" y por qué esta obra, que uniría la Capital con el Oeste, se encuentra paralizada.

El soterramiento del Sarmiento es, quizás, la obra pública más ambiciosa y accidentada de las últimas décadas en Argentina. Concebida originalmente para eliminar los pasos a nivel y mejorar la frecuencia de una de las líneas ferroviarias más transitadas del área metropolitana, hoy se ha convertido en una cápsula del tiempo bajo la tierra.

Recientemente, un video viral del youtuber Ian Menendez ha vuelto a poner el foco sobre este gigante dormido, mostrando imágenes exclusivas de las profundidades donde la maquinaria y los túneles permanecen en un estado de abandono total, a la espera de una definición sobre su futuro.

En su recorrida, el joven explorador urbano logra infiltrarse en el obrador de la zona de Haedo, partido de Morón, para descender a unos 20 metros bajo la superficie. El video documenta una caminata hipnótica por el interior del conducto de hormigón, un espacio circular de 10 metros de diámetro que parece sacado de una película de ciencia ficción. Durante el trayecto, se observa el deterioro causado por la falta de mantenimiento, con zonas inundadas y restos de lo que alguna vez fue una obra activa que empleaba a miles de personas.

La Tuneladora «Argentina» y el sueño interrumpido del soterramiento del Sarmiento

El corazón tecnológico del soterramiento del Sarmiento es la tuneladora «Argentina», una máquina colosal de 125 metros de largo diseñada específicamente para excavar el suelo porteño y colocar simultáneamente las dovelas (piezas de hormigón) que forman el túnel. En el video de Ian, se puede ver la cabina de control, los motores y la cabeza de corte de esta bestia mecánica, que se encuentra detenida en las entrañas de la tierra desde hace años.

Historia y cronología del proyecto:

* 2008: Se realiza la licitación inicial de la obra bajo la presidencia de Cristina Kirchner.

* 2016: Durante la gestión de Mauricio Macri, la tuneladora finalmente comienza a perforar desde el obrador de Haedo en dirección hacia la Capital Federal.

* 2019: La obra se paraliza por falta de financiamiento y por el contexto económico del país.

* 2025/2026: El proyecto se mantiene en un limbo administrativo, con anuncios recientes sobre la posibilidad de tapar algunos accesos o replantear la viabilidad del túnel debido a los altos costos de mantenimiento y seguridad.

¿Hasta dónde se hizo y qué municipios recorre el soterramiento del Sarmiento?

El plan original del soterramiento del Sarmiento contemplaba un trayecto de aproximadamente 30 kilómetros, uniendo la estación de Caballito (CABA) con la ciudad de Moreno (Gran Buenos Aires). Este ambicioso trazado pretendía atravesar distritos clave como:

* CABA: Caballito, Flores, Floresta, Villa Luro y Liniers.

* Tres de Febrero: Ciudadela.

* Morón: Haedo y Morón centro.

* Ituzaingó.

* Merlo.

* Moreno.

Sin embargo, la realidad de la obra es muy distinta. De los 30 kilómetros proyectados, solo se lograron construir cerca de 7 kilómetros de túnel, el tramo que va aproximadamente desde Haedo hasta Villa Luro. La tuneladora avanzó por debajo de la actual traza del tren, pero la excavación se detuvo antes de llegar al tramo céntrico de la Ciudad de Buenos Aires.

El revestimiento del túnel está compuesto por dovelas de hormigón armado. Cada «anillo» del túnel está formado por siete de estas piezas masivas, que se encastran entre sí para soportar la presión del suelo y el agua. Estos anillos se fabricaban en una planta industrial instalada específicamente en el obrador de Haedo. La tuneladora «Argentina» funcionaba como una fábrica móvil: mientras su cabeza de corte trituraba la tierra, unos brazos hidráulicos colocaban las dovelas y sellaban las juntas con materiales impermeables, dejando el túnel listo para la colocación de las vías y el sistema de catenaria.

El soterramiento del Sarmiento no era simplemente un pozo bajo tierra; era una obra de ingeniería civil de precisión quirúrgica. El túnel fue diseñado con un diámetro externo de 10,46 metros, lo suficiente para albergar dos vías de tren de trocha ancha y una pasarela de emergencia. Para su construcción, se utilizó el método de TBM (Tunnel Boring Machine), una tecnología que permite excavar y revestir el túnel en una sola operación, minimizando las vibraciones en la superficie y evitando interferir con el tráfico ferroviario que seguía funcionando arriba.

El fin del túnel y la llegada de los puentes modulares

Ante la imposibilidad económica de continuar con el soterramiento del Sarmiento y los altos costos operativos de mantener la tuneladora bajo tierra, el Estado decidió cambiar la estrategia para eliminar los peligrosos pasos a nivel. La solución definitiva (y mucho más económica) fue la instalación de puentes modulares de acero.

Estos puentes, fabricados por la empresa estatal Tandanor, se convirtieron en el reemplazo directo del ambicioso túnel. A diferencia del soterramiento del Sarmiento, que requería décadas de trabajo y miles de millones de dólares, los puentes modulares se instalan en cuestión de meses. Estos viaductos elevados permiten que el tránsito vehicular cruce por encima de las vías, cumpliendo el objetivo principal de seguridad vial sin necesidad de perforar el suelo. Actualmente, varios de estos puentes ya funcionan en localidades como Haedo, Ramos Mejía, Ituzaingó y Moreno, marcando el fin —al menos por ahora— de la era de la tuneladora bajo el Oeste.

Estas estructuras de hierro que hoy cruzan la traza del tren son el recordatorio visible de que el proyecto del soterramiento del Sarmiento quedó, literalmente, enterrado en el pasado. Lo que comenzó como un sueño de conectividad subterránea se transformó en una solución de superficie que priorizó la velocidad de ejecución y el ahorro fiscal.

El impacto de una obra fantasma bajo nuestros pies

La parálisis del soterramiento del Sarmiento no es solo un problema de ingeniería, sino una preocupación constante para los vecinos de la Zona Oeste. Al estar el túnel ya construido en una parte importante, requiere de bombeo constante de agua y vigilancia para evitar intrusiones o problemas estructurales en la superficie. En el video, Ian señala que el ambiente es «hipnótico» pero también «de terror», reflejando el sentimiento de muchos al ver millones de dólares en infraestructura oxidándose bajo tierra.

La discusión actual gira en torno a si es posible reconvertir lo hecho o si el destino final del soterramiento del Sarmiento será quedar sellado para siempre. Mientras tanto, el tren continúa circulando por la superficie, cruzando barreras que complican el tránsito y manteniendo una deuda histórica con los miles de pasajeros que sueñan con un viaje más rápido y seguro.Fuente: Anticipos.com

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