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11 de diciembre de 2017

Colombia: Distrito debe pagar por invadir con Transmilenio corredor ferroviario de la NQS

Exterior

El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) construyó esa troncal sin tener en cuenta la afectación del predio y debe pagar una compensación.

El Consejo de Estado consideró que la entidad vulneró la “preservación del corredor férreo del sur”, al incurrir en una “ocupación de hecho de un bien fiscal por obra pública” para construir el sistema de transporte por la carrera 30 ignorando que estaba “destinado para desarrollos ferroviarios”, dice la Sentencia.

El IDU fue demandado por la Empresa Colombiana de Vías Férreas (Ferrovías), y para reparar el daño deberá pagarle una millonaria multa, que el alto tribunal no ha determinado. El Consejo de Estado aclaró que a ese valor se le “deducirá la plusvalía obtenida por la realización de las obras relacionadas con la construcción de la troncal NQS del sistema Transmilenio, a menos de que se hayan pagado las correspondientes contribuciones”.


Cuando se empezó a diseñar esta troncal, hacia 2002, la administración distrital le pidió a Ferrovías que le cediera el corredor Férreo del Sur, que tenía una extensión de 42.000 metros cuadrados y conectaba la ciudad de norte a sur desde la Escuela de Policía General Santander y el cementerio de El Apogeo, pero no llegaron a un acuerdo.

La sentencia del Consejo de Estado señala que Ferrovías se abstuvo de ceder los terrenos porque no estaba de acuerdo con los diseños de la vía, pues no respetaban la existencia del corredor férreo, y “afectaba la implementación de proyectos que eran necesarios para el desarrollo del sistema de transporte”, “en especial la obra de infraestructura denominada ‘tren de cercanías’”

En ese sentido, el IDU hizo caso omiso de recomendaciones para cambiar esos diseños y adecuarlos para que la vía “permitiera la coexistencia con el proyecto ferroviario”, y que por eso “hay lugar a declarar responsabilidad a cargo del IDU por los daños que causó con la ocupación de hecho del predio”.

22 de agosto de 2017

El Metro (Subte) no puede ser sustituido por un sistema BRT (Metrobus)

Nota de Opinión

Mencioné en una columna anterior que las ciudades de todos los tamaños –particularmente en América Latina-, están analizando cuál podría ser el sistema de transporte masivo más apropiado para solucionar sus problemas actuales de movilidad y prepararse para el crecimiento futuro de usuarios.

En este escenario siempre aparece la opción del BRT (Bus Rapid Transit), que algunos erróneamente promocionan como una alternativa de transporte masivo para las grandes ciudades. Señalan, por ejemplo, que el BRT es más eficiente y mueve más pasajeros que el metro, cosa que no es cierta y condena a las ciudades que decidieron tener este tipo de sistema por encima del metro, a una movilidad que lentamente será insostenible.

¿Por qué este argumento de la eficiencia es irreal? El sistema BRT está basado en buses que son, en términos generales, de capacidad limitada. Actualmente un bus (biarticulado) puede transportar 250 personas, mientras que en un metro la capacidad de un vagón puede estar alrededor de 350-400 personas. Esto significa que un tren de 3 coches tiene 4 veces la capacidad de un bus BRT.


En Bogotá, una ciudad que tomó la decisión de usar el BRT como sistema de transporte masivo, Transmilenio está transportando cerca de 45.000 pasajeros hora-sentido (PHS) y en unas condiciones de hacinamiento insoportables, mientras que los metros pueden transportar como mínimo 60.000 PHS.

De este problema se deriva otro: la velocidad. Para lograr tener una capacidad similar a un sistema metro, el BRT tiene que poner más buses, uno detrás de otro, y llega un momento en que la evacuación de las personas en las estaciones hace que los buses se acumulen y provoca que la velocidad promedio del sistema disminuya. Hoy puede estar en horas pico (altas) en menos de la mitad que la de un sistema metro.

Continuando con el caso bogotano, de acuerdo con el informe de calidad de vida Bogotá Cómo Vamos 2016, la velocidad promedio de los articulados de Transmilenio fue de 26 km/h, mientras que la velocidad de un metro como el de Ciudad de México es de 36 km/h o el de Medellín es de 40 km/h. A esto hay que sumarle que en Bogotá según el mismo informe, el tiempo promedio de desplazamiento en Transmilenio ha pasado de 46 minutos en 2012 a 77,8 minutos en 2015. Un aumento considerable que golpea la calidad de vida de los usuarios.

Y es así como este asunto de la velocidad lleva a otro tema que es definitivo: los costos del sistema. Se ha pretendido afirmar que el BRT es más económico que construir un metro. Otro argumento irreal. Justamente en Bogotá la suma de todos estos problemas de capacidad y velocidad han obligado a tener que invertir mayores recursos para mejorar la calidad del sistema. Incluso se tienen proyectadas 11 nuevas troncales en los próximos diez años que costarán 22 billones de pesos. En contraste, el metro que se proyecta para la ciudad tiene un costo de 14 billones de pesos y tendrá 15 estaciones.  Queda claro que en este momento Bogotá ha gastado más y gastará más en BRT que lo que podría haberse gastado en el metro.

Este ejemplo bogotano sirve para dejar claro que el metro no puede ser sustituido por el BRT y que está demostrado cómo en las ciudades grandes que tienen metro, los buses del BRT funcionan muy bien como “alimentadores”. Esa debe ser su función. Y eso que no hemos mencionado como el BRT produce mayor contaminación que un sistema metro. Pero eso podría ser tema de otra columna.

La conclusión clara es que si usted alcalde, alcaldesa o tomador de decisión en una ciudad grande, está estudiando un sistema masivo de transporte, el tranvía, el tren ligero o el metro pesado siempre serán mejores opciones que el BRT. Para ciudades intermedias o pequeñas, basados en la cantidad de usuarios que se va a mover y soportados en estudios serios, el BRT puede ser más adecuado.LaNetWork.com

16 de mayo de 2011

ROSARIO: EXPERTOS EN TRANSPORTE DESACONSEJAN LA CONSTRUCCIÓN DE UN SUBTE EN DICHA CIUDAD

Remarcan que ese sistema es viable en ciudades donde hay una mayor cantidad de pasajeros. En cambio, sí alientan la apuesta por ómnibus de calidad y articulados, y el uso del tranvía

¿Es viable un subte en Rosario? Para los especialistas que participaron en la Conferencia sobre Transporte Sustentable, Calidad del Aire y Cambio Climático la respuesta es afirmativa, sólo que contiene otro interrogante: ¿es necesario en estos momentos? En este caso contestan que no. “Un tranvía sería adecuado”, consideró la gerente de Planeamiento Estratégico y Control de Gestión de Metrovías, Ester Litovsky, quien ligó la oportunidad de su construcción a la actual demanda de usuarios rosarinos.

Igual se expidió la especialista senior de Transporte del Banco Mundial, Elisabeth Goller. “El subterráneo no es una opción para esta ciudad”, aseguró la experta y aclaró que este sistema funciona ante un número muy alto de demanda. “Hay otros medios de transporte que pueden llevar la misma cantidad de gente y cuestan mucho menos”, argumentó.


Según Goller, la implementación del subterráneo abre una discusión que amerita un análisis de varios parámetros, entre ellos el potencial de usuarios. “El subte es para grandes cantidades de gente” definió y dijo que para dar respuesta a la demanda del transporte público hay que tener en cuenta la gama completa de modalidades, todas idóneas pero aplicables a realidades y costos diferentes.

“Para una baja demanda hay que implementar ómnibus, le sigue el tranvía o TransMilenio (colectivos unidos en forma articulada que paran sólo en estaciones designadas con carriles exclusivos), después se ubica el subte y en último lugar el tren”, describió.

“Los modos guiados (subtes, tranvías y ferrocarriles suburbanos) deben constituirse en pilares de las reformas de transporte público en las ciudades medianas y grandes, ya que presentan amplias ventajas para cumplir con los objetivos del nuevo paradigma, mejorar la movilidad y brindar mejor calidad de vida a sus habitantes”, aseguró en tanto Litovsky en su exposición sobre “El funcionamiento de los subtes y trenes en Argentina”.

Además, aseguró que “la tendencia hacia un modelo de transporte sustentable es inevitable, impulsada por las políticas locales y por la comunidad internacional, fundamentalmente como un instrumento de mitigación ante el cambio climático”.

El congreso sobre transporte reunió a expertos en el tema de todo el mundo y tuvo hasta ayer a Rosario como escenario.

Factible

El portavoz de la Empresa Mixta de Transporte, Matías Galíndez, destacó que en Rosario son factibles de aplicar sistemas integrados con ómnibus y tranvías, aunque admitió que lograrlo implica el desafío de una reconversión urbanística. “Podríamos pensar en conectar colectivos con tranvías y ciclovías, y la ciudad va hacia eso con el Plan Integral de Movilidad”.

Incentivar la tarjeta única

El director de la Fundación Ciudad Humana, de Bogotá (Colombia), Ricardo Montezuma, destacó que la solución al problema del transporte tiene una respuesta ineludible: calidad.

Según el experto, que disertó sobre espacio urbano en el congreso que se realizó hasta ayer en Rosario, en América latina está en juego la recuperación del transporte público, pero por la vía de la calidad y no de la infraestructura.

Esto incluye, entre otras intervenciones, un sistema único de pago para utilizar una modalidad integrada de transporte.

“Ese es el camino”, enfatizó Montezuma y dijo que la experiencia ya se realiza en Bogotá, ciudad que desde hace 15 años suele tomar como referente por sus innovaciones sobre el tema.

“Se debe disponer de una tarjeta única para moverse en todo el sistema de transporte”, comentó y señaló que esa accesibilidad es la clave para lograr la ansiada calidad de prestación que debe operar como objetivo del cambio.

Esa tarjeta única de transporte se utiliza tanto para abobar el colectivo como para hacerlo en el tren y hasta en bicicletas.

“Conducción verde” para los colectiveros

Para el profesor de Transporte de la universidad colombiana de Los Andes, Juan Pablo Bocarejo, las mejoras propuestas en esta materia incluyen las condiciones ambientales; relación que formó parte del núcleo duro del congreso sobre transporte sustentable que finalizó ayer en Rosario. Según el docente, el objetivo de máxima es reducir la contaminación, hecho en el que hasta tiene que ver la forma de conducir los ómnibus.

“Si el conductor frena y arranca de modo salvaje, esos movimientos incrementarán la contaminación, por eso se debe aplicar la conducción verde, esto es que no acelere en forma innecesaria porque siguiendo el régimen del motor se puede reducir entre un 10 y 15 por ciento la contaminación”, describió. Y dijo que para esto se debe contar con una flota “nueva y eficiente y que hasta tenga su propia vía de circulación”.(Fuente. La Capital)

10 de enero de 2011

COLOMBIA: ASIGNAN A UNA FIRMA INGLESA EL ESTUDIO ACERCA DEL TREN METROPOLITANO DE BOGOTÁ

La alcaldía de la capital colombiana, Bogotá, asignó hoy a la consultora inglesa Steer Davies Gleaves el estudio de demanda de pasajeros de la primera línea del proyecto de tren metropolitano para esta urbe de más de ocho millones de habitantes.

El estudio se hará sobre el modelo de demanda elaborado por las compañías Sener y Transporte Metropolitano de Barcelona (TMB), que conforman el consorcio español al que el Gobierno de Bogotá adjudicó en 2008 los diseños del llamado Proyecto Metro.

El gerente del Proyecto Metro, Camilo Zea, explicó a la prensa que "el objetivo de este estudio es tener una herramienta única de planificación de transporte para Bogotá".

La consultora inglesa de transportes "va a tomar el modelo de demanda existente, realizado por el consorcio español Sener-Metro de Barcelona, y lo va a recalibrar a 2010", agregó Zea.


El funcionario indicó que a este modelo también "se le incluirá la variable de restricción por capacidad, aspecto técnico que mejorará la precisión de la estimación de la demanda en la interacción de los diferentes modos de transporte público".

Entre ellos está el sistema masivo de TransMilenio, en operación desde hace diez años y basado en autobuses articulados que se desplazan por troncales exclusivas para ellos.

Zea precisó que el estudio tendrá un coste de 500 millones de pesos (unos 267.388 dólares), que será financiado con dinero de un crédito otorgado a Bogotá por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y deberá estar finalizado a mediados de este año.

La misma consultora participó en los estudios y diseños de la primera fase de TransMilenio, cuyos responsables avanzan actualmente en la construcción de la tercera etapa, que comprende una troncal por el centro de la ciudad y otra por la avenida que lleva al aeropuerto internacional Eldorado.

El Proyecto Metro es una iniciativa del alcalde bogotano, Samuel Moreno, y sus diseños conceptual y operacional, entre otros, fueron adjudicados a finales de 2008 al consorcio Sener-TMB.

Casi un año después, la alcaldía de Bogotá anunció que la primera línea de este tren metropolitano tendría 29 kilómetros de longitud, 20 de ellos subterráneos.

El coste de esta etapa inicial ha sido calculado en 1.920 millones de dólares.(Fuente: EFE)