miércoles, 6 de abril de 2016

Santa Cruz: En YCRT quieren correr trenes en un sistema ferroportuario para el infarto

Actualidad

La empresa carbonífera de Río Turbio está en plena auditoría, intervenida por las autoridades nacionales, que hace varios meses trabajan sin que hasta el momento, se haya trasladado el esfuerzo en producción. Por el contrario, personajes sospechados del vaciamiento, sobreprecios y culpables de la disfunción de la empresa, están de “asesores” del actual Interventor y entre los planes, figura el de hacer correr trenes en el ramal que desde el año 2009 venimos informando que es un peligro para las máquinas y las personas. El material está obsoleto y la responsabilidad de Roggio/Esuco y Austral Construcciones SA, quedó a salvo de la justicia.


En el mes de enero el gobierno nacional de Mauricio Macri, nombró como nuevo Interventor frente a YCRT (Yacimiento Carbonífero Río Turbio) a Omar Zeidán y a partir de allí, se instaló una “auditoría” interna para tratar de investigar las serias y numerosas irregularidades que se vienen cometiendo en la empresa desde hace una década, donde hay desde sobreprecios millonarios, hasta el pago de sueldos increíbles, motivo por el cual – expresó la nueva intervención – era menester “transparentar” la empresa y “ponerla a producir”.


Más de tres meses después, no se conocen aún los resultados finales y/o parciales de esa auditoría, excepto algunas declaraciones aisladas de Zeidán a la prensa, intentado producir un “golpe de efecto”, para que la opinión pública entienda que desde el gobierno central “están haciendo algo”, pero nada definitivo ni clarificador. Muchos menos, claro está, YCRT se encuentra en camino de producir carbón, algo que OPI viene señalando desde hace años, debido al deterioro material, la corrupción imperante y la desidia de las anteriores intervenciones, que solo tuvieron en la mira hacer negocios paralelos con la empresa y usarla de bastión político.


Sin embargo, la nueva conducción de YCRT aún no ha mostrado resultados y por el contrario ha generado muchas dudas hacia adentro y hacia afuera, por cuanto algunos de los asesores que tiene el Interventor, son parte histórica de la empresa que debieran estar siendo investigados, más que contratados para colaborar con la transparencia que se pretende conseguir.


El caso más paradigmático es el del Ingeniero Ángel Garabello que hace unos días, con relación al estado de las minas de carbón dijo a la prensa “se estuvo trabajando (todos estos años) debajo de las condiciones de seguridad mínimas aconsejables. Estamos trabajando con velocidades de aire peligrosas, es una situación muy delicada porque los trabajos a desarrollar van a llevar meses y tenemos que pedir que no se produzcan fenómenos naturales como derrumbes y microsismos que podrían perjudicar notoriamente la tarea”.

Ahora bien, cualquiera diría que Garabello llegó junto con Zeidán hace 3 meses, pero no. Este ingeniero, está en YCRT desde la época de Jorge Taselli y es coautor y responsable de todo lo que ha pasado en YCRT en los últimos 12 años en el yacimiento e inclusive, acompañó la desastrosa gestión de la anterior intervención, de Atanasio Pérez Ozuna, hoy (nuevamente) intendente de Río Turbio.


Tan cuestionado es Garabello, que en varias oportunidades le fue solicitado a Zeidán, el apartamiento de este funcionario que hoy parece encontrar las fallas que nunca vio en una década de corrupción, negociados, sobreprecios y olvido del sistema de producción del yacimiento. A pesar de las advertencias, el nuevo Interventor, lo nombró su “colaborador” y asesor en materia de material y mina, en la empresa, donde lo sostiene.

Vía muerta

Uno de los temas más controvertidos en la “recuperación productiva” de YCRT, es la salida del carbón desde mina, en Río Turbio, hasta el puerto de Punta Loyola en Río Gallegos, a una distancia de 280 Kms, para lo cual existe un sistema ferroportuario que desde el año 2006 está obsoleto, destruido y sobre el cual se han gastado millones de pesos (inclusive con la participación del propio Garabello) y sigue en un estado calamitoso.

Aún así, existe la intención de la actual intervención, de hacer correr trenes sobre estas vías, que la propia Fraternidad en varias oportunidades durante estos años, han indicado como “peligrosas” e “intransitables” por los graves problemas que tiene de construcción, fatiga de material y terraplenes en malas condiciones que pondrían en riesgo, no solo el material ferroviario y la carga, sino la vida de las personas. De hecho el 16 de octubre de 2014, una máquina que realizaba una prueba, colisionó con un camión en una paso a nivel, por problemas de seguridad en el sistema de señales y barreras.OPISantaCruz.com