viernes, 12 de febrero de 2016

Abajo el fraude laboral en los talleres ferroviarios de Junín

Actualidad

Redacción Crónica Ferroviaria

La Comisión para el Pase a Planta Permanente de los Ferroviarios de los Talleres de Junín, en un comunicado de prensa expresan lo siguiente:

Los 70 trabajadores de los Talleres Ferroviarios hacemos saber al pueblo de Junín de la anómala situación laboral y salarial que padecemos desde hace 21 años cuando se privatizaron los talleres.

1. La constitución de la Cooperativa (COOTTAJ) impulsada e impuesta por la Unión Ferroviaria, quien apuró a más de 100 compañeros a poner como capital de trabajo de la COOTTAJ su indemnización individual de u$s 3.000 al ser despidos ($ 1,00 entonces valía u$s 1,00) aportando a una caja que resultó negra, ya que nunca supimos el destino de esos dineros.


2. A partir de allí pasamos a ser monotributistas colocando a una parte de los obreros como “asociados” a la cooperativa, con una entrada mensual de entre $5.000 y $6.000 que con los pagos de monotributo e impuestos se les restan entre $1.000 y $1.500, con lo que queda expuesto que siempre cuando pudimos hacer que nos pagaran compramos sólo el 30% de la canasta familiar que nos correspondía para satisfacer las necesidades de nuestras familias.

Con el cuento de que no se cobraban las ordenes de trabajo, durante dos años no tuvimos ninguna entrada económica para sostener al núcleo familiar, además de trabajar sacando pedidos para la Cooperativa fabricando material rodante y reparando el usado, hacíamos changas particulares fuera del Taller.

La COOTTAJ, como la Cooperativa Mercosur de Pedraza y del Gallego Fernandez,  jamás distribuyó ganancias entre sus socios a pesar de la recaudación millonaria que cosechó, aprovechando el trabajo del personal altamente calificado que manufacturó atendiendo miles de pedidos que abordo la COOTTAJ.

Otros compañeros con calificación técnica, también han sido colocados en un momento (de esta triste historia de manoseos) como Planes Sociales con $2.500 mensuales.  En estas dos décadas no tuvimos vacaciones, aguinaldo, ni obra social y el pago de nuestra jubilación lo tuvimos que afrontar nosotros mismos.

Los trabajadores de los Talleres de Junín hemos sido reducidos prácticamente a una situación de servilismo, pasando de ser mano de obra calificada, por los resultados a la vista de nuestras labores, a mano de obra basura, precarizada y con una paga que nos condena a la indigencia desde hace décadas.

Estamos desprotegidos ya que no se aplica para nosotros ni la legislación constitucional ni leyes laborales en vigencia. A pesar de que trabajamos en el Ferrocarril San Martin y que nuestras tareas están incluidas en la escala salarial y en el estatuto de la Unión Ferroviaria, en nuestro caso se viola la legislación de “igual trabajo igual salario”.

3. Nuestra entrada mensual es mucho peor que la de las cooperativa del MercoSur del F.C. Roca cuando en 2010 explotara el fenómeno reivindicativo de los tercerizados que cobraban el 50% de lo que lo hacía el personal de planta. En Talleres Junín cobramos el 20% de lo que cobra personal bajo convenio.

4. Las condiciones de trabajo son prácticamente medievales, ya que desarrollamos nuestras tareas en un lugar con ratas, murciélagos y otras alimaña. Nuestra comida diaria la hacemos en un lugar no apto para seres humanos. Las instalaciones en general son deficientes y peligrosas para la integridad física de los que allí trabajamos. Nunca el Ministerio de Trabajo sacó una resolución que evitara las enormes anomalías que se producen en los Talleres.

Los Talleres Ferroviarios de Junín establecidos en 1886 que hoy pertenecen al Ferrocarril General San Martín fueron los que trajeron miles de puestos de trabajo a dicha ciudad, transformándola en una ciudad pujante donde la mayoría del empleo entre 3.500 a 5.000 puestos directos de trabajo y otros tantos indirectos, hicieron que la ciudad girara en torno a la vida ferroviaria. Esto engrandeció a Junín que le dio cultura y prosperidad.

Hoy los 70 obreros maltratados, explotados y humillados en esos talleres somos la continuidad de aquellos obreros pioneros que refundaron Junín, por lo tanto iniciamos un plan de lucha por nuestra dignidad y por el pase a planta permanente al convenio ferroviario.

Como una primera iniciativa, vamos a pasar a juntar adhesiones por todo el pueblo de Junín con un petitorio pidiendo la firma solidaria de cada vecino e institución, solicitándole a las autoridades el pase a planta permanente de todos los ferroviarios que trabajan en los Talleres de Junín pertenecientes al Ferrocarril San Martín (una repartición estatal ferroviaria) pero que somos discriminados como parias.

Los Ferroviarios de los Talleres de Junín convocamos a todo el pueblo a rodearnos con su solidaridad y firmar nuestro petitorio para hacer realidad nuestro pase a planta permanente como ferroviarios que somos.

Comisión para el Pase a planta permanente de los ferroviarios de los Talleres de Junín